J.Natalicio González
PRÓLOGO
Este libro de José Arce analiza la vida y la obra de uno de los hombres más importantes en materia del pensamiento político en el Paraguay del siglo XX. La obra es el resultado de una meticulosa investigación.
Natalicio González es posiblemente uno de los referentes más importantes del pensamiento paraguayo. Sus ideas influenciaron en gran parte de la población de nuestro país y ha sido el más destacado pensador colorado ejerciendo por varias décadas una gravitante influencia en la ideología de su ámbito.
El autor nos va demostrando cómo fue la vida de Natalicio, desde su infancia en Villarrica, su paso por el Colegio Nacional su formación autodidacta y su gran inquietud intelectual. Su faceta periodística e intelectual así como su destacada obra poética.
En el libro se puede apreciar de qué forma se fue forjando el pensamiento de Natalicio González, como pudo conjugar la actividad periodística con la política y a la vez mantener cercanos y fluidos vínculos con importantes referentes del pensamiento latinoamericano de su época.
Es evidente que su estancia en la Francia, de los años 20 caló hondo en el pensamiento de Natalicio González que se volvió un importante y respetado publicista gracias a su revista GUARANIA.
José Arce, un joven historiador paraguayo pero a la vez gran conocedor del pasado reciente de nuestro país, demuestra su conocimiento sobre el tema y logra presentarnos la vida y la obra de un hombre del que hoy en día poco conocemos y que deberíamos estudiar para comprender con mayor claridad el desarrollo del Paraguay durante la segunda mitad del siglo XX.
Es más que recomendable está obra por la cual agradecemos al autor, quien nos ilumina sobre aspectos sumamente relevantes del pensamiento natalicista, escribiendo la biografía de Natalicio González más allá de los ismos buscando la objetividad necesaria para que el lector pueda comprender al hombre y su relación con el contexto ideológico en el que le cupo actuar.
Asunción, mayo de 2011.
Herib Caballero Campos
INTRODUCCIÓN
J. Natalicio González es una de las personalidades más difíciles de abordar en la investigación histórica por sus múltiples facetas y debido a la polarización de criterios que nos caracteriza a los paraguayos, tan proclives a los "ismos" o "istas".
El disenso y la discrepancia son premisas fundamentales para la construcción de la ciudadanía democrática, pero la vehemencia de nuestras pasiones, muchas veces, no nos permite analizar a nuestros protagonistas con lúcido criterio revisionista, o como diría el cliché "estudiar al hombre desde sus luces y sus sombras".
Natalicio, solo su nombre de pila basta para saber a quién nos referimos. Fue un hombre que vivió, padeció y murió por sus ideas, con la fuerza crepitante del fuego, con la zigzagueante fortuna de tenerlo todo y perderlo todo, dependiendo de la rueda giratoria de los acontecimientos políticos y sociales.
Fue guaireño, como varios creadores vernáculos, de aquellos que tanto se consustancian con la tierra, el arado, la simiente, los montes, que postreramente se convierten en la tierra misma. Estos formidables cronistas de la cultura y artistas del barro de su pueblo, como el inmortal Manuel Ortiz Guerrero y Leopoldo Ramos Jiménez, el autor de LA RAÍZ ERRANTE, es uno de ellos, o mejor dicho los tres son del Guairá su letra perenne.
Hombre de acción, de pensamiento y de testimonio, como varios teóricos y militantes de América Latina, Natalicio buscó la impronta del hombre nuevo, de aquel ser humano para su espacio y tiempo, pero con la autodeterminación de su cultura y las respuestas a sus interrogantes desde el análisis autóctono y originalmente propio, rechazando el extranjerizante acoso de las naciones imperiales.
Su "Paraguay eterno" se proyectó a Latinoamérica, territorio vital de naciones ancestrales, con ello asumió las ideas de Simón Bolívar en cuanto al destino común de nuestros pueblos y con José Martí compartió lo de: "Insértense al mundo nuestras Repúblicas, pero que el tronco sea el de nuestras Repúblicas".
Si buscamos comparar a Natalicio con escritores similares a su estilo, miremos de cerca a Blas Garay, Víctor Raúl Haya de la Torre, Germán Arciniégas, Gabriel del Mazo, Atilio García Mellid, por nombrar a algunos.
Con este trabajo no aspiramos a convertirnos en referenciales iconoclastas. Deseamos aportar ideas sobre lo mucho ya escrito sobre Natalicio González, de modo a contrastar, llamar al diálogo intelectual, convocar a los exégetas responsables para echar luz sobre la filosofía natalicista, que aún está a merced de ser estudiada.
NATALICIO, UN AUTODIDACTA QUE FUE GRAN TEÓRICO Y DOCTRINARIO
El joven historiador compatriota José Arce Farina escribió una nueva biografía de J. Natalicio González, el caudillo y teórico colorado que ocupó la presidencia de la República durante un breve lapso entre 1948 y 1949. El libro que contiene esta semblanza del político, escritor y periodista aparecerá el domingo 5 de junio con el ejemplar de ABC Color, como volumen número 14 de la colección Protagonistas de la Historia, publicada por la editorial El Lector.
En esta primera parte de la entrevista mantenida con él, José Arce, historiador, docente universitario, se refiere a Natalicio, el hombre a quien biografió.
–¿Quién fue Natalicio González?
–Natalicio fue uno de los últimos grandes teóricos de la Asociación Nacional Republicana. A pesar de su formación autodidacta, fue capaz de escribir sobre los más variados temas: filosofía, sociología, política, poesía, geografía y hasta se animó a plantear un proyecto de Carta Magna. Su esbozo de Constitución figura en una de sus más grandes obras: “El Estado servidor del hombre libre”. A su vez fue político, parlamentario y presidente de la República. En esta última faceta tuvo escaso éxito.
–¿Cuál fue su origen?
–Juan Natalicio González Paredes fue oriundo de la ciudad de Villarrica. Nació el 8 de setiembre de 1897. Su padre, don Pablo, fue un potentado recolector y envasador de yerba mate en las zonas de Ygatimí, también poseyó un establecimiento ganadero entre los pueblos de Caaguazú y Yhú, hasta su debacle económico, posterior a la revolución de 1904. Su madre, Benita Paredes, lo introdujo en la maravillosa cosmovisión guaraní, relatándole de niño la mitología de este pueblo ancestral.
–¿Dónde estudió?
–Realizó su formación primaria y el ciclo básico en Villarrica, recibiendo una muy buena instrucción de afamados docentes guaireños, como el gran latinista José del Rosario Rojas, el matemático Simeón Carísimo, el pedagogo y cientista social Ramón Indalecio Cardozo y el profesor de lengua francesa Nicolás Sardi. El ex diplomático en tiempos de Solano López Gregorio Benites y el poeta Delfín Chamorro acudían periódicamente a la casa de los González Paredes, e influyeron en la personalidad de Natalicio. Tras la muerte de la madre, seguida por la de su progenitor, Natalicio se trasladó a la ciudad de Asunción para culminar su estudio de bachillerato en el Colegio Nacional.
3 de Junio de 2011 - www.abc.com.py
BIOGRAFÍA SOBRE EL AUTOR NATALICIO
El historiador compatriota José Arce Farina, autor de “J. Natalicio González”, el libro que aparecerá mañana domingo con el ejemplar de ABC Color, habla en esta parte de la entrevista que mantuvimos con él acerca de la formación del ideólogo colorado, a quien considera un miembro más de la célebre Generación del 900.
La biografía de Natalicio es el volumen número 14 de la Colección Protagonistas de la Historia, de la Editorial El Lector.
–¿A qué corriente literaria se adscribió Natalicio González?
–Podemos ubicar a Natalicio González como surgido en las primeras décadas del novecentismo paraguayo. Corresponde a esa generación de notables escritores de estilo moderno, por citar a algunos, Arsenio López Decoud, Eloy Fariña Núñez, Cardús Huerta, Manuel Gondra, Pablo Max Insfrán, Leopoldo Ramos Giménez, Manuel Ortiz Guerrero, Facundo Recalde, Hérib Campos Cervera (padre), entre otros de destacadísima actuación.
–En lo político, ¿cómo se hizo nacionalista?
–La amistad que unía a la familia González con Gregorio Benites y Delfín Chamorro fue clave. Luego de la cena departían largamente sobre el martirologio paraguayo del 70. Benites se explayaba sobre su amistad con el argentino Juan Bautista Alberdi, defensor de la causa paraguaya, en tanto que Chamorro declamaba sobre la tradición. En el establecimiento de su padre trabajaban nativos que potenciaban la imaginación de Natalicio comentándole sobre su cultura. La madre, doña Benita, contribuyó a su apego a las raíces paraguayas. Años más tarde, su trabajo sobre Solano López recibió elogios de Juan E. O’Leary, quien sostuvo: “…las primeras cuartillas me convencieron ya de que estaba en presencia de un gran escritor, de un verdadero escritor, y al terminar de leer la última, saludé emocionado el advenimiento de un pujante compañero, de un heraldo más de la causa nacionalista”.
–Qué le caracterizó a su nacionalismo.
–No podemos hablar de un nacionalismo de tipo chauvinista. Natalicio admiraba los procesos de la emancipación americana. Poseía una formidable colección de títulos sobre América Latina, sobre las guerras libertadoras de Bolívar y San Martín; más adelante coincidió con los jóvenes radicales del FORJA (Argentina), se interesó por el proceso peruano y el Aprismo de Haya de la Torre, del PRI mexicano. Era un nacionalismo que defendía la autodeterminación, el destino de cada Nación y su cultura, pero con un sentimiento de solidaridad más amplio en relación a los países latinoamericanos.
–¿Qué significó para él su viaje a París en la década del 20?
–Natalicio arribó a París, en principio, para cerrar unos acuerdos editoriales para la empresa Monte Domecq y Compañía, en compañía del arquitecto Tomás Romero Pereira.
4 de Junio de 2011 - www.abc.com.py
BIOGRAFÍA DE NATALICIO ANALIZA ÉPOCA APASIONANTE
En su libro “J. Natalicio González”, José Arce Farina, joven historiador compatriota, analiza una de las apasionantes épocas históricas de nuestro país, aún cercana a la memoria de algunos sobrevivientes.
El libro aparece hoy con el ejemplar de ABC Color y es el volumen 14 de la Colección Protagonistas de la Historia, de El Lector. Arce Farina, en la última parte de la entrevista con él, se refiere a su biografiado.
-¿Cómo cosechó Natalicio sus vínculos con intelectuales latinoamericanos?
-A través de sus viajes y del fluido intercambio intelectual, Natalicio ganó prestigio con sus publicaciones, sus obras fueron vendidas en las principales librerías de la región. Algunas de sus relaciones fueron los argentinos Gabriel del Mazo y Luis Dellepiane, al venezolano Rufino Blanco Fombona, al peruano Francisco García Calderón, Germán de Arciniegas, Gilberto González y Contreras y otros grandes del continente.
-En su faceta política, Natalicio fue uno de los artífices del ascenso del Partido Colorado al poder pero él no pudo sostenerse un año en el Palacio de gobierno.
-Era una época de gran inestabilidad política. Dos sectores internos de la ANR, “guiones” y “democráticos”, no se daban tregua. Federico Chaves y Felipe Molas López eran los jefes de la conspiración, en connivencia con sectores castrenses. Eso luego significó la derrota de Natalicio y su renuncia a la Presidencia. No supo articular espacios de unidad, parcializó aun más el movimiento, sustentado celosamente en los guiones. Esa fue la causa de su rápida remoción.
-Qué obras se pueden señalar de su Gobierno.
-Durante su corto gobierno estatizó, el 16 de agosto de 1948, la empresa que daba servicio de energía eléctrica al país, la Compañía Americana de Luz y Tracción (CALT), de capitales suizo e italiano. La nueva empresa estatal pasó a llamarse Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Asimismo, nacionalizó el servicio telefónico, que estaba explotado por la firma alemana Siemens y se constituyó la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antelco). El negocio alcoholero quedó monopolizado por un ente mixto, COPAL, y la comercialización de la carne pasó a mano estatal.
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